Cuentas separadas y reglas automáticas
Abre una subcuenta dedicada y nómbrala con un verbo que te motive. Activa redondeos en tu banco o mediante una app confiable y dirige reembolsos a ese mismo destino. Establece un umbral bajo para transferencias, como 20 o 30 euros, y un día fijo para barridos. Presenta los datos en un widget o papel visible. Con esta arquitectura, cada copo encuentra su hogar sin pedir permiso, y tú solo verificas que el flujo se mantenga. Menos pasos, más resultados, más calma.